Elianne Hecht: “¿Qué es la magia? Es ser creadora de tu realidad”.

El encuentro no fue casual, como nada de lo que van a leer a continuación.

Elianne, mi coach, me estaba esperando en el bar de un hotel montevideano, hablando por teléfono, era una charla importante.

Era la quinta vez que nos veíamos en ese lugar, pero la primera donde yo hacía las preguntas.

Con el #8M a nuestras espaldas, fui con preguntas preparadas sobre el rol de la mujer, el coaching y el empoderamiento. Pero la charla fue más, porque los seres humanos somos más y voy a tratar de transmitirles una conversación entre dos mujeres, que transitamos caminos que nuestras propias decisiones conectaron, como por arte de magia, como por arte de nuestra propia magia.

Café de por medio comienza:

La nota es por el 8M, pero me gustaría saber antes si las personas que te consultan vienen con las mismas inquietudes o se diferencian por ser hombre o mujer.

Generalmente las personas que llegan a mi vienen a trabajar temas que se repiten, no se diferencian por ser hombre o mujer, ni tampoco por edades. Las inquietudes no parten de un género, o no es de la forma en que yo las trabajo. Creo que poner el género adelante separa y antes que nada somos todos seres humanos, que transitamos caminos de vida, con temas evolutivos que nos ocupan, que nos tocan, que nos mueven, que nos han generado en el pasado situaciones no deseadas y que queremos trabajarlos para crear un futuro de felicidad y bienestar.

Empecemos entonces por lo principal, ¿qué hace el coaching?

El coaching es una disciplina que busca maximizar el potencial de las personas. Esta práctica tiene como fin empoderarlas para lograr sus objetivos, aumentar su poder de acción y recuperar el bienestar personal y profesional. Esto implica aprender nuevas formas de ser y estar en el mundo. Resignificar mi propósito y lo que para mí es importante, y ponerme en acción para ir por eso que quiero.

Y las mujeres, ¿se presentan con otra carga social?

En algunos casos si vienen con otra carga, y creo que mucho tiene que ver con los mandatos sociales y lo cultural, y esto es un tema histórico. El rol de la mujer está cambiando en el mundo y esto repercute a todo nivel, porque hace que nos cuestionemos cuanto del mandato es lo que realmente queremos para nuestra vida, y cuanto hay de que creciste pensando que es lo que “debes” hacer. Acá mi invitación es a pasar del “debo” al “quiero”, siendo más conscientes de las decisiones que estamos tomando y del PARA QUÉ. Como decimos, salir del piloto automático, ir hacia adentro de nosotros mismos y reconectarnos escuchando nuestra propia voz. Y para eso se necesita practicar, porque no siempre es fácil darte cuenta de qué es lo que realmente querés.

¿Las mujeres lo enfrentamos con más miedo o más dificultad?

Yo creo que en esto de lo cultural y mandatorio, tal vez las mujeres nos permitimos más el ser vulnerables. Me pasa por ejemplo, con ejecutivos hombres que acompaño en sus procesos, que en ocasiones no se permiten tanto reconocerse vulnerables porque creen que está mal visto. De hecho me consultan aludiendo a temas profesionales cuando en realidad lo que quieren atender es algo bien personal. Volvemos al tema de los mandatos, las creencias, o lo que creen que está bien y lo que está mal, que en definitiva son juicios que lo que hacen es disminuirnos las posibilidades de acción y desde el coaching lo que trabajamos es justamente en el cómo crearnos y abrirnos a las posibilidades.

Las mujeres tomamos y casi que nos apropiamos de la palabra empoderamiento…

Creo que el ir ganando terreno en varias áreas de tu vida te lleva a sentirte “empoderado”, y como decíamos hoy, desde el punto de vista socio-cultural, las mujeres fuimos ganando poder al permitírsenos votar, trabajar en cargos que antes eran impensados, etc.

Uno de los temas que mayormente acompaño a trabajar en las sesiones de Coaching es el de fortalecer la confianza y el poder personal para tomar decisiones de vida más coherentes con uno mismo. Es en este proceso que justamente las personas se empoderan.

Empoderarte es retomar tu poder personal, volver a conectarte contigo, con tus fortalezas, habilidades, recursos, etc. Reconocer todo esto te ayuda a asumir el protagonismo en tu vida, y hacerte cargo. Cuando esto ocurre, te das cuenta que sos vos quién tiene el poder de acción y ahí te transformas en el creador de tu vida y de todo lo que te pasa. Claro que siempre está el factor externo, lo que está fuera de nuestra área de influencia, que no depende de nosotros, pero lo importante es darte cuenta si estás haciendo todo lo que si depende de vos, y lo demás soltarlo… Y es acá cuando empieza la magia, ¿qué es la magia? Es ser vos creadora de tu realidad.

Esta entrevista que estamos teniendo juntas no es casualidad, ambas hicimos cosas para que esto suceda. Tomamos decisiones. Yo un día tomé la decisión de transformar mi vida para vivirla con propósito, comencé a estudiar coaching, un buen día puse mi CV en las redes y justo lo vio alguien como lo viste vos. Así mismo vos decidiste hacerte cargo de lo que te estaba pasando y pediste ayuda. Y así nos conectamos. Yo hice que esto pase, y vos hiciste que esto pase. Entonces, ¿con qué apertura estamos viviendo para hacer que las cosas pasen? Creo que es nuestra responsabilidad ser lo que somos, generar el contexto necesario para que la transformación ocurra y después soltar. Tener claro cuál es el norte, pero ser flexibles en el camino porque ahí es donde realmente está la magia, la riqueza, la abundancia, las sorpresas y el empoderamiento.

Mi experiencia con las preguntas que me hacías es que pensás que lo das por sentado, o que conocés la respuesta, pero te quedás en blanco, porque la verdad es no que sabés.

Nos pasa mucho que el cerebro necesita respuestas, y de hecho el sistema educativo nos enseña a responder. Nos premian por dar respuestas y no por preguntar, y es en la pregunta dónde está el “click”, el cambiar la forma en la que estábamos viendo una determinada situación y ver si cambiar esa manera de observar nos puede abrir posibilidades, y ahí es cuando salimos del piloto automático y nos permitimos evolucionar.

¿Cómo puede una persona que está dudando, saber si necesita ayuda o llegar al coaching?

Te diría que lo más importante es reconocer la necesidad de ayuda, no estamos solos, siempre hay alguien que está dispuesto a darnos una mano.

Sacarle el miedo o la negatividad a la palabra ayuda…

¡Exacto! Para muchos reconocer que no saben algo significa mostrar vulnerabilidad, eso de “no me puedo permitir no saber”. Pero es en la declaración del “no sé” donde aprendemos. Como los niños, aprenden pidiendo ayuda, piden lo que necesitan.

Y eternos, porque nunca terminamos de aprender….

Y la clave está justamente en seguir transitando la vida con los ojos de un niño, desde esa curiosidad genuina que nos hace interesar por las cosas, libre de juicio, como si fuera la primera vez que lo experimentamos.

Y en este proceso creo que lo primero es ser honesto con uno mismo y reconocer que hay algo que no estás pudiendo o no sabes cómo resolver y ahí empezar a buscar la ayuda, porque eso que te pasa, alguien ya lo transitó o lo está viviendo. A mí me pasa todo el tiempo con clientes que vienen con temas que me pasaron o que estoy viviendo. Entonces de alguna manera ya estuve en ese lugar. Pase por mi cuerpo esa experiencia. Compartimos mucho más de lo que imaginamos.

Es difícil engañarse, porque cuando uno tiene un problema lo sabe.

Creo que nos engañamos cuando no podemos hacernos cargo, ya que verlo implica el tener que hacer algo al respecto, y muchas veces no estamos listos para eso, y ahí es donde actúa el Coaching, en acompañarte a que busques y fortalezcas los recursos necesarios para poder hacerte cargo. Entonces mi invitación es a que seas honesto contigo, aceptes lo que te está pasando, reconozcas la necesidad de ayuda, y trabajes en eso que estás necesitando para lograr lo que deseas. Fortalecerte es posible y los resultados son extraordinarios.

Para mí fue clave, en mi búsqueda interna entender la igualdad en nuestras diferencias, para poder nivelar mi confianza.

En este sentido una de las cosas que más me sirvió a mí darme cuenta en mi propio proceso, fue que la valorización de la persona se mide en relación a vos mismo y no en relación a los otros. Creo que es justo ahí donde radica como decís vos la falta de confianza, cuando el medidor lo pones en relación al afuera. Ahí perdes tu poder.

Hablemos del origen, ¿cómo llegaste vos al coaching?

La verdad es que esta es de las historias más lindas de mi vida. Te cuento… de formación base soy licenciada en administración de empresas y trabajé 20 años en ese campo. Yo iba y daba lo mejor de mí, pero siempre había algo que me hacía por una u otra razón cambiar de trabajo, una especie de insatisfacción recurrente. Siempre veía con admiración a los doctores o profesionales. ¡qué placer tener esa vocación por algo! y la realidad es que yo no sentía felicidad con lo que hacía.

En una charla con mi madre, en medio de una situación compleja con la empresa donde trabajaba, yo no sabía qué hacer porque estaba en una zona de confort total. Mi madre me decía: “pero pensá que algo te tiene que gustar” y yo le decía no sé, pero con esa impotencia de realmente no saber. En ese momento hacía reiki y masajes que me encantaba y además cuando la gente me pedía consejos yo veía que generaba algo y me decían “nadie me lo dijo desde ese lugar”. A mí eso me daba felicidad, pero no me veía como reikista ni como masajista, no sentía que era por ahí.

Yo suelo pedir lo que deseo y un día luego de esa conversación con mi mama dije: “Dios, por favor, mostrame cuál es la forma de eso que yo vine a dar y hacer al mundo”.

A los dos o tres días, estoy en la casa de mi amiga que me hace reiki y baja una vecina a saludarla y le empieza a contar que empezó a estudiar coaching, que estaba estudiando en Chile y te juro que me explotó la cabeza. ¡Yo no sabía que esto existía!, ¡¿Cómo yo no sabía que esto existía?! ¡Porque además en el mundo está hace años! y eso era tal cuál lo que yo quería ser, y empezó a contar que se iba a Chile tres vez al año y me cuenta lo que costaba y con mi consciencia de ese momento dije, algo tenía que estar mal, todo tan perfecto no podía ser, estaba trabajando, no me podía ir tres veces al año a Chile, o por lo menos en mi chip estaba creer que no podía hacerlo y además era muy caro, divino todo pero no.

A los dos días voy a una reflexóloga por un dolor que tenía en el pie y le cuento esto, y me dice: “Hace dos días vino una chica que está estudiando eso pero acá en Uruguay” ¡No te puedo creer! me pasa el contacto y genero una entrevista con la Directora del Instituto (mi Maestra y Coach). No te puedo contar lo que sentí en esa entrevista, no sólo era lo que quería para mi vida, sino que sentí fuertemente que era con ella, mi maestra. Todo esto en una semana.

La decisión de transformar mi vida no fue fácil, implicó soltar una relación de 8 años de pareja, perder mi independencia económica, mi trabajo en la forma como lo conocía y había hecho durante años, volver a la casa de mis padres a los 35 años y empezar desde un lugar nuevo, no de cero porque es desmerecer todo lo caminado, pero sí de resignificar mi vida con todo lo que eso implica. Reconocí que necesitaba invertir un tiempo en mi formación y esto no iba a ser de un día para el otro y ahí me di cuenta que estaba sintiendo mucha culpa por estar viviendo todo esto a mis 35 años y en pedir ayuda a mis padres. Una culpa que no te puedo explicar, pero al hacerlo consiente lo trabajé y empecé a vivirlo desde otro lugar. Lo tome como una bendición, un regalo para poder ir por lo que de verdad amo y me hace feliz. Es un regalo que me trasciende, de alguna manera siento que es para toda mi cadena familiar, ellos me están permitiendo poder ayudar a otras personas. Esa información también los ayuda a ellos a reconectar con sus propósitos.

Mi vida hoy tiene un sentido que trasciende y tener la certeza de vivir una vida con sentido es lo que me hace seguir adelante, aún cuando las cosas no salen como espero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s